El Real Madrid le levanta al Atlético la ‘orejona’ y la alza por décima vez

Real Madrid ChampionsFaltaban dos minutos. El Atlético tocaba un asa de la ‘orejona’. Quedaba la otra. Pero como hace 40 años a los rojiblancos se les detuvo el reloj. Si en Bruselas fue a 20 segundos del pitido final, en Lisboa le sobraron 120. Otro final cruel. Otro grito sentido. De rabia. Otro central. Otro futbolista con una ‘s’. Si en Heysel fue Scharzenbeck, en el Estadio Da Luz fue Sergio Ramos. Portentoso salto del sevillano. Que no fue de canguro. El zaguero, tras una buena pantalla que le hizo Bale, remató con todo haciendo inútil la estirada de Courtois. Un golazo. Cornada vikinga al corazón indio. El Madrid sabía que esa final no se le escapaba. El Atlético era consciente de que se le esfumaba el sueño.

En la prórroga. Fuerzas desiguales. El Atlético, muerto. Su suerte la fió a una acción a balón parado o a la lotería de los penaltis. Jugó la segunda parte con 10. Juanfran  se mantuvo en el campo, pero lesionado. Koke, con molestias. El Madrid olió sangre. Metió la directa y le levantó la ‘orejona’ a sus vecinos. Di María partidazo el suyo. El argentino, que estuvo a punto de irse en este curso fue puro desborde, provocó tres amarillas y fue el que puso más intensidad y luces en el ataque blanco.  En un nueva tentativa se marchó por velocidad, quebró a dos rivales, y su disparo lo desvió Courtois, pero su rechace lo cazó Bale en un salto en el segundo palo y mandó el balón a la jaula. Minuto 110. Discretito el galés. Todo el mundo dirá que con sus dos goles han amortizado su costosísimo fichaje. Pero en Lisboa, gris, muy gris. Tuvo el partido en dos clarísimas ocasiones y las marró. Si me dan a elegir no hay color. Me quedo con Di María antes que con Bale.

El Atlético quiso tirar de épica, pero fue un canto al sol. No tenía fuerzas ni fútbol. A buen seguro que El Cholo debió maldecir su decisión de alinear a Diego Costa. Solo nueve minutos duró en el campo. Ridículo su viaje a Belgrado. Lo de su tratamiento con placenta de caballo, de chiste. Su alineación, inexplicable. Cagada de campeonato. Cagada de Champions de Simeone.  Esa decisión le provocó perder un cambio que le hubiera venido de perlas en los últimos minutos. El Atlético estaba con el gancho. El Madrid, desatado. Marcelo y Cristiano Ronaldo, de penalti, subieron dos goles más al marcador. Excesiva la celebración del luso, sin camiseta, luciendo torso. Histórica prórroga con tres goles. El Atlético, que no había perdido ningún partido en la competición, lo acabó haciendo en el último. En el decisivo.

Gol indioY eso que el partido de desarrolló en sus parámetros. Una ocasión, un gol. En una acción prolongada de un córner. Godín se aprovechó de una mala salida de Casillas y alojó el balón en la red. Minuto 36. Cantada por alto de Iker. Tres antes, un mal pase de Tiago, fue interceptado por Bale, y el galés, encaró a Courtois, pero golpeó defectuosamente con todo a su favor. Su disparo salió fuera. Estaba claro que en un partido táctico los errores se podían pagar caro. Como que cada acción a balón parado iban a ser vitales. Por eso, en cada córner, falta lateral o golpe franco directo los corazones de los seguidores merengues y colchoneros aceleraron sus latidos. El Madrid no jugaba a nada. Khedira se coló en el once. El alemán fue el sucesor de Xabi Alonso. Ni él ni Modric conectaban con una BBC bajo mínimos. Ni Bale, Benzema y Cristiano Ronaldo estuvieron al cien por cien. Los rojiblancos ahogaron a los blancos con su presión asfixiante. Gabi se multiplicó en la medular. Miranda y Godín fueron dos baluartes atrás y David Villa hizo un trabajo stajonovista.

gol de Bale jpgAncelotti movió el banquillo y sus cambios en el minuto 59 resultaron decisivos. Marcelo, se hizo dueño de su banda. Isco dio más toque y sentido al juego. Con ambos en el campo, el Madrid acorraló a un Atlético que no buscó en ningún momento las cosquillas a su rival. Buscó el área de Courtois por raza. Marcelo y Di María abrieron el campo y se hicieron dueños de sus alas. Los blancos dejaron huecos que no fueron aprovechados por los rojiblancos que se preocuparon más de defender que de haber dado un zarpazo que hubiera sido mortal. No dieron un paso adelante. Lo hicieron atrás. Conformistas. Confiados. Se dedicaron a dejar pasar el tiempo. Cada córner era celebrado al más espíritu del Wimbledon de los 80. Lograron botar tres consecutivos. Sin realizar un disparo a portería tuvieron cerca el objetivo. Pensaban que con su fórmula patentada se iban a llevar la final, pero les sobraron 120 segundos.  Sergio Ramos les privó del sueño. Del Dorado. Otro equipazo, fiel a su estilo, que se quedó sin premio. No hubo Doblete en el Manzanares. Sí en Chamartín. Pero que nadie le quite lo ‘bailao’ en este curso al titular del Paseo de Los Melancólicos. La Liga fue suya. La ‘orejona’ la tocó. Un asa. Habrá que esperar a una tercera. Pero que no pasen 40 años en la nueva intentona. Y cuando se dé… Si hay un central con ‘s’ que le den conversación y que secuestren el balón en los minutos finales.

REAL MADRID:  Casillas; Carvajal, Varane, Sergio Ramoos, Coentrao (Marcelo 58’); Khedira (Isco 58’), Modric, Di María, Bale; Cristiano Ronaldo y Benzema (Morata 78’).

ATLÉTICO: Courtois; Juanfran, Godín, Miranda, Filipe Luis (Alderweireld 83’)); Gabi, Tiago, Koke, Raúl García (Sosa 65’); Diego Costa (Adrián 9’) y David Villa.

ÁRBITRO: Kuipers (Holandés). Expulsó a Sineone (117’). Mostró tarjeta amarilla a Raúl García (26’), Sergio Ramos (26’), Godín (35’), Miranda (52’), Juanfran (74’), Koke (85’), Gabi (99’), Marcelo (113’), Varane (117) y Cristiano Ronaldo (120’).

GOLES: 0-1. Minuto 36. Godín 1-1. Minuto 93. Sergio Ramos. 2-1. Minuto 110. Bale. 3-1. Minuto 118. Marcelo. Minuto 120. Cristiano Ronaldo, de penalti.

INCIDENCIAS: Estadio De La Luz. 60.796 espectadores. Final de la Champions League.

 

 

About Francisco J. Molina Quirós

Desde 1988 ligado al periodismo deportivo, pero me encanta escribir sobre lo que me rodea.

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  1. Jimena Narvaiza Otero mayo 26, 2014